Propietarias dicen que fundador de La Casa del Mole no es el dueño y quiere todo el restaurante
Luego de que el empresario Mario Alberto Rodríguez Amador iniciara una huelga de hambre para exigir la intervención de las autoridades en el conflicto por el control de los restaurantes La Casa del Mole Río, familiares de la otra parte involucrada difundieron un comunicado en el que rechazan sus señalamientos y aseguran que ha difundido una versión incompleta de los hechos.
En el documento, firmado por Liliana Bustos Rodríguez y Amy Milanez Rodríguez, hija y sobrina de la fallecida Ana Lilia Rodríguez Amador, respectivamente, se afirma que Mario Rodríguez únicamente era socio minoritario con el 20 por ciento de participación en la antigua razón social de La Casa del Mole Río, mientras que Ana Lilia poseía el 80 por ciento.
Las firmantes explican que, tras el fallecimiento de Ana Lilia sin dejar testamento, surgieron conflictos familiares y societarios que actualmente continúan resolviéndose por la vía legal.
Como parte de su versión, aseguran que pocos días después del sepelio de Ana Lilia, Mario Rodríguez intentó tomar el control total del restaurante colocando cadenas en el inmueble, situación que, afirman, derivó en la intervención de la Policía Municipal y del Ministerio Público.
También señalaron que el empresario promovió un juicio en el que solicitó la exhumación del cuerpo de Ana Lilia Rodríguez para realizar pruebas de ADN a sus hijas, procedimiento que, aseguran, perdió.
En el comunicado sostienen además que Mario Rodríguez no cuenta actualmente, ni contó anteriormente, con los derechos del restaurante ubicado en la colonia Libertad y afirman que tampoco posee un contrato de arrendamiento vigente relacionado con el establecimiento en disputa.
Asimismo, rechazaron las acusaciones realizadas por el empresario y señalaron que las diferencias deben resolverse únicamente ante las autoridades competentes y no mediante campañas públicas o en redes sociales.
El pronunciamiento surge días después de que Mario Rodríguez iniciara una huelga de hambre frente a uno de los restaurantes que ayudó a fundar hace más de tres décadas, donde aseguró haber sido despojado del patrimonio que construyó durante gran parte de su vida.
En aquella ocasión, el empresario afirmó que permanece alejado de los negocios debido a un conflicto legal y responsabilizó a un despacho jurídico y a una de sus sobrinas de haber tomado el control administrativo de las empresas sin su consentimiento. También sostuvo que las herederas tampoco tienen acceso a los restaurantes y pidió a las autoridades acelerar las investigaciones relacionadas con el caso.
El conflicto entre ambas partes continúa en proceso legal y, hasta el momento, las autoridades no han informado una resolución definitiva sobre la disputa por el control de los establecimientos.



