Para los de la Sánchez Taboada, las próximas lluvias podrían dejarlos sin casa
Para los habitantes de la colonia Sánchez Taboada, en Tijuana, la lluvia no solo significa sacar paraguas o prepararse para el descenso de temperaturas. También implica revisar el terreno, observar las grietas y mantenerse pendientes de cualquier movimiento.
La zona enfrenta deslizamientos de tierra desde hace aproximadamente ocho años y, de acuerdo con los vecinos, alrededor de 400 viviendas presentan grietas o se encuentran en alguna condición de riesgo.
Las lluvias aisladas registradas recientemente en Tijuana, asociadas como efecto secundario del huracán Polo, no provocaron afectaciones mayores en la ciudad. Sin embargo, en Sánchez Taboada algunos habitantes permanecieron vigilantes durante la madrugada.
Manuel Serrano, presidente de la Sociedad Sánchez Taboada, contó que pasó parte de la noche revisando las cámaras instaladas en la zona.
“Estuvimos aquí, tenemos casi toda la primera llena de cámaras, estuve monitoreando las cámaras como hasta las dos y media de la mañana y todo transitó bien”, explicó.
Los vecinos señalan que uno de los principales factores relacionados con el problema son las fugas de agua. Aseguran que han solicitado atención ante autoridades municipales y estatales y que también hicieron llegar un oficio a la presidenta Claudia Sheinbaum durante su visita a Tijuana el pasado 19 de septiembre.
Serrano señaló que han documentado las gestiones realizadas y que buscan que la situación sea atendida por las autoridades correspondientes.
“Le damos una síntesis de todo lo que se ha gestionado, de todo lo que se ha movido con la autoridad municipal y estatal…Simplemente hacen caso omiso”, afirmó.
Mientras continúan esperando una solución, los residentes mantienen vigilancia ante las próximas lluvias y no descartan realizar una manifestación en dependencias de gobierno.
Para María Luisa, una de las habitantes afectadas, el deterioro de su vivienda forma parte de su vida cotidiana. La casa continúa inclinándose y las grietas aparecen en distintos puntos, por lo que ha tenido que adaptar los espacios para poder seguir viviendo ahí.
“Le ponemos un tapete, le ponemos un tapete verde, como ahí en el área de la sala también tiene, y le ponemos un pedazo de alfombra. Tratamos de ir arreglando de manera que podamos vivir dentro de lo que tenemos de problemas, vivir con un poco de comodidad”, relató.
Los vecinos aseguran que permanecerán atentos ante el fenómeno de El Niño, particularmente por su preocupación ante posibles precipitaciones intensas hacia finales de octubre e inicios de noviembre.
Para quienes viven en esta colonia, cada lluvia representa algo más que un cambio en el clima; es volver a mirar el suelo y preguntarse si esta vez el terreno permanecerá en su lugar.



