Denuncian a maestra de kínder por maltrato: Niños se muerden las uñas por ansiedad

Con pancartas y consignas como “No es normal que un niño se muerda las uñas por ansiedad después de clases” y “Proteja a los niños, no a la maestra”, madres y padres de familia del turno vespertino se manifestaron la tarde de este jueves 16 de abril en el preescolar Laura Elena Arce Cavazos, ubicado en el bulevar Abedules del fraccionamiento Hacienda Casa Grande.
Las y los inconformes señalaron que han detectado cambios de conducta en sus hijas e hijos, principalmente relacionados con ansiedad tras salir de clases. De acuerdo con testimonios de los menores, la docente presuntamente los regaña de manera constante, los obliga a dormir, les retira el recreo como castigo y envía mensajes a las familias señalando falta de atención e incluso diagnósticos como autismo.
Asimismo, indicaron que su inconformidad también surge por reportes de presuntas videollamadas realizadas por la maestra durante el horario escolar, en presencia del alumnado, situación que ya había sido notificada previamente a la dirección del plantel.
Las madres y padres explicaron que, aunque la directora canalizó los reportes ante las autoridades educativas, hasta el momento no han recibido una respuesta concreta sobre la solicitud de cambio de docente.
Al lugar acudió Juanita Sánchez, jefa de nivel preescolar, quien informó que ya se tenía programada una reunión con las familias para el viernes; sin embargo, la manifestación adelantó el diálogo. Precisó que, por ahora, la maestra deberá continuar asistiendo a clases, aunque podría implementarse acompañamiento dentro del aula mientras se revisa el caso.
También se indicó que los procesos administrativos ante la Secretaría de Educación y el sindicato requieren tiempo, por lo que se pidió paciencia a las familias inconformes.
Pese a ello, los manifestantes advirtieron que mantendrán cerrado el plantel hasta obtener una respuesta favorable. Añadieron que cuentan con el respaldo de padres del turno matutino, quienes se han sumado a la exigencia de atención por parte de la Secretaría de Educación Pública del Estado.
Durante la protesta, una madre de familia de un menor con autismo denunció irregularidades en la atención brindada a su hijo. Señaló que, pese a haber entregado diagnósticos, recomendaciones y una bitácora detallada para su seguimiento, dicho documento fue extraviado.
Indicó que posteriormente se presentó una nueva bitácora con inconsistencias, errores y datos que no corresponden a la realidad, en la que incluso se afirmaba que su hijo no trabajaba en clase, lo cual, aseguró, puede ser desmentido con evidencias.
“Soy madre de un niño con autismo, y lo que hemos vivido no solo me duele, me indigna profundamente”, expresó. Agregó que su hijo ha sido señalado como “irritable y agresivo” por la docente, lo cual rechazó, al explicar que sus reacciones derivan de frustración y falta de comprensión.
Denunció que el menor enfrenta aislamiento dentro del aula, lo que calificó como una forma de exclusión. “Esto no es educación, es abandono”, concluyó.



