Hizo la Casa del Mole y ahora no lo dejan ni entrar, no comerá hasta que haya solución
Frente a uno de los establecimientos que ayudó a construir hace décadas, el empresario Mario Alberto Rodríguez decidió iniciar una huelga de hambre como medida de protesta para exigir la intervención de las autoridades en un conflicto legal y corporativo que lo mantiene alejado de los restaurantes que cofundó.
Rodríguez, reconocido como uno de los socios fundadores de la cadena restaurantera La Casa del Mole Río, aseguró que permanecerá en ayuno por tiempo indefinido, consumiendo únicamente agua, mientras demanda avances en las investigaciones relacionadas con el control administrativo y legal de dos negocios que, afirmó, forman parte del patrimonio que construyó durante gran parte de su vida.
En entrevista, Rodríguez explicó que el conflicto surgió luego de un juicio testamentario, aunque afirmó que las herederas tampoco tienen acceso a los negocios.
«Hubo un juicio testamentario, ya están en posesión las herederas. Sin embargo, ellas también están fuera del restaurante, están en el mismo caso que yo. Esto es una jugada de los abogados, del bufete RBL, y de mi sobrina Ami Milanés, quien únicamente era administradora de la razón social La Casa del Mole Río, era una empleada más», declaró.
Rodríguez sostuvo que nunca autorizó ningún cambio en la razón social de las empresas y aseguró que tampoco lo hicieron las otras socias involucradas.
«Jamás. Lo que se me hace curioso es que en ningún momento ni mis socias ni yo firmamos algo autorizando ese cambio de nombre. No entiendo cómo se puedan llevar a cabo este tipo de acciones sin ninguna firma ni consentimiento», afirmó.
El restaurantero señaló que actualmente buscan recuperar ambos establecimientos, aunque reconoció que los procesos legales han sido lentos y complicados.
«Tenemos el primer negocio que iniciamos hace 37 años en la colonia Libertad. Después abrimos aquí hace 30 años, en Zona Río. Fue un golpe muy duro de repente no tener acceso a un negocio, a un patrimonio que he generado durante toda mi vida y del cual esperaba poder vivir una vejez tranquila», expresó.
Además del impacto económico, Rodríguez dijo enfrentar una situación familiar dolorosa por la presunta participación de una de sus sobrinas en el conflicto: «La situación familiar de la traición de una sobrina es bastante difícil», comentó.



