El día de ayer, la Asociación de Profesionales Inmobiliarios de Tijuana, indicó que las empresas que se encargan de construir viviendas en la ciudad, se enfocarán sólo en las personas de clase alta de ahora en adelante.
Esto quiere decir que serán casas con precios muy altos, que sólo una parte pequeña de la población podrá pagar.
Mientras que el resto de los ciudadanos que son de clase baja o media, tendrán que conformarse con las más de 70 mil viviendas abandonadas que hay en Tijuana, ya que son las que pueden pagar.
De acuerdo con la información de Uniradio, la mayoría de estas casas han sido invadidas y en caso de que alguien decida comprarlas, tendrán que enfrentarse a grandes problemas legales, debido a que alguien vive en ellas ilegalmente y además no cuentan con servicios básicos.
Esto representa una problemática muy grande para la ciudad, ya que quienes pueden pagar los altos precios de las nuevas viviendas, son extranjeros y un porcentaje muy pequeño de ciudadanos.