Centro que ayuda a personas ciegas necesita una camioneta para apoyarlos con transporte
Con el objetivo de seguir brindando oportunidades a personas con discapacidad visual y llegar a quienes aún desconocen sus servicios, el Centro de Capacitación para Invidentes (CCI) de Tijuana hizo un llamado a la comunidad, empresas y autoridades para apoyar su labor, ya sea mediante la donación de una unidad de transporte o adquiriendo los tradicionales coricos que elaboran para sostener sus actividades.
Desde hace 64 años, el CCI ha sido un espacio donde personas con discapacidad visual encuentran herramientas para desarrollar su independencia y mejorar su calidad de vida. Actualmente, la institución enfrenta nuevos desafíos para continuar con esta labor, apoyándose principalmente en la solidaridad de la comunidad y en la venta de coricos, que desde hace nueve años representa su principal fuente de ingresos.
Al frente del centro se encuentra Sandra Yépiz Ramírez, quien conoce de primera mano el impacto del CCI. Ingresó como alumna y hoy es presidenta de la institución, además de impartir clases de orientación y movilidad, reflejando el propósito del centro: brindar oportunidades para que las personas con discapacidad visual alcancen una vida más autónoma.
El CCI ofrece talleres de braille, orientación y movilidad, repostería, música y masoterapia, así como actividades enfocadas en fortalecer la independencia personal de sus alumnos.
No obstante, uno de los principales retos que enfrenta es la falta de difusión. Sandra Yépiz señaló que muchas personas con discapacidad visual desconocen que existe un lugar donde pueden capacitarse y desarrollar nuevas habilidades.
“Hay muchas personas con discapacidad visual que no saben de la existencia del centro. Necesitamos que conozcan el lugar y que descubran todo lo que son capaces de hacer”, expresó.
Actualmente, el centro atiende a entre 25 y 30 alumnos, aunque no todos pueden asistir de forma constante debido a las dificultades de transporte, las largas distancias y los problemas de movilidad que enfrentan en la ciudad.
Por ello, además de solicitar la donación de un vehículo para facilitar el traslado de los estudiantes, el CCI invita a la ciudadanía a apoyar mediante la compra de sus coricos, ya que los recursos obtenidos se destinan al mantenimiento de la institución y a la adquisición de materiales para los distintos talleres.
Quienes deseen colaborar, adquirir coricos o conocer las instalaciones del Centro de Capacitación para Invidentes pueden acudir a la calle Laguna Hanson #4226, entre Calma Alba y Olivo, en la colonia La Escondida, en Tijuana.



